sábado, julio 13, 2024
LEB Plata

74-78 Congelados

El Tizona Universidad de Burgos, muy lejos de su mejor versión, cae derrotado ante el Club Baloncesto Morón en un encuentro donde no salió nada. Un paupérrimo porcentaje de acierto de triple y demasiadas pérdidas sentenciaron a un conjunto burgalés que no se sintió cómodo en ningún momento en un partido con múltiples cambios de ventaja que finalmente se declinó de lado visitante.

Ya el inicio del encuentro vaticinaba un duro encuentro donde se necesitaría trabajar más de la cuenta para buscar la victoria. La falta de acierto se acusó desde el minuto uno, consiguiendo la primera anotación a los tres minutos de juego por medio de Dídac Cuevas.

Los burgaleses comenzaron helados, más estáticos de lo normal y los lanzamientos errados comenzaban a pesar muy pronto. Pese al frío arranque, los visitantes no conseguían romper el partido ante una buena defensa que iba a ser clave para mantenerse en el encuentro, siendo la renta máxima de los visitantes de tan solo cuatro puntos (5-10).

Desde el tiro libre, los azulones encontraron el camino del partido. Corey no erraba y la fuerte defensa, hacía que, junto a la canasta del recién incorporado Bortolussí, el Tizona consiguiera empatar el encuentro a falta de 1:30 para el final del cuarto (12-12).

El encuentro se animó y los puntos llegaron en el último suspiro para llegar al final de los primeros diez minutos de juego con ligera ventaja local por 17 a 15.

La inercia continuó en el inicio del segundo acto. Un parcial inicial de 11-2 en los primeros tres minutos de juego, dejaban una cómoda ventaja de 11 puntos que tan solo se supo administrar unos minutos (28-17). Las pérdidas y la precipitación eran aprovechadas por un Morón sin nada que perder que se colocaba a tan solo cuatro puntos en un minuto desastroso (30-26), obligando a Francis Tomé a frenar el partido en busca de un revulsivo.

La jugada no cuajó y Awana imponía mayor inseguridad al equipo local (30-28). Los errores se pagaban y al descanso se perdía la renta conseguida para llegar en tablas al ecuador del partido (36-36).

Los sevillanos se vieron con opciones ante un Tizona muy fallón que al intermedio acumulaba tan solo un triple anotado de siete intentos y siete pérdidas.

El arranque del tercer cuarto, nuevamente con el equipo muy frío, hacía que el Morón aprovechara la ocasión para abrir brecha en el marcador hasta los nueve puntos de ventaja (39-48) a los tres minutos y medio de la reanudación.

Las cosas no salían, pero los pupilos de Francis Tomé no se rendían y buscaban la forma de volver al partido, llegando a volver a la pugna en cinco minutos (54-56), imprimiendo emoción al público congregado en El Plantío que se volcó para alentar a los suyos.

Los últimos diez minutos de juego iban a ser decisivos. El marcador, favorable a los visitantes por 58 a 62 dejaba el partido abierto para cualquiera de los dos equipos. Iván Martínez inauguraba el cuarto con un buen triple que imponía emoción (61-62).

Los errores se sucedían en los dos equipos y de nuevo, los parciales eran mínimos. Durante los primeros cuatro minutos del cuarto, tan solo un parcial de 6-2 hacía que los locales emparan el encuentro, pero poco más. Iván Martínez desde el tiro libre cambiaba la ventaja con dos tiros certeros y asestaba un duro golpe a los sevillanos con un nuevo triple que obligaba a Eloy Ramírez a parar el partido (69-66) con cinco minutos por delante.

Awana y Antonio Burgos llegaban al rescate de un equipo que aprovechaba dos malos lanzamientos de tres del Tizona para volver a empatar el encuentro (69-69). La igualdad en el marcador era máxima, pero Francis Tomé no se fiaba y frenaba de nuevo el partido a falta de tres minutos para buscar la tecla ganadora, pero en esta ocasión, no aparecería.

Pablo Marín aumentaba la renta de nuevo a tres puntos a falta de dos minutos y medio para el final (71-74) y dos pérdidas consecutivas y un tiro exterior errado por Dídac Cuevas ponían el partido muy cuesta arriba al correr demasiado rápido el cronómetro. El último minuto, clave para buscar el triunfo, iba a ser un resumen del resto del partido. Pérdidas y errores impedían luchar en igualdad de fuerzas ante un rival que no fue mejor, pero supo jugar sus bazas y aprovechar los errores para llevarse una victoria donde hasta la fecha, ningún equipo lo había conseguido. Los tiros libres de Pablo Marín a falta de 10 segundos para el final sentenciaban el partido (72-78) dejando una última jugada para el Tizona que Iván Martínez transformaba para maquillar la primera derrota de los burgaleses en su feudo esta temporada.

Un mal partido, demasiados errores y falta de ritmo acabaron sentenciando a un Tizona que pierde una buena oportunidad de escalar posiciones y cede la cuarta posición. Sin tiempo para lamentaciones, este miércoles vuelve la competición con una nueva cita donde la victoria es obligada. Será en el pabellón de Arrosadía de Pamplona para enfrentarse al Enerparking Basket Navarra a partir de las 20:00 horas.

FICHA DEL PARTIDO:

CLUB BALONCESTO TIZONA UNIVERSIDAD DE BURGOS: Dídac Cuevas (13), Peter Stümer (5), Pedro García (-), Garmine Kande (7) y Papi Diene (3). También jugaron: Iván Martínez (11), Alberto Ruiz de Galarreta (2), Luis Ferrando (5), Ale Bortolussi (10), Corey Deberry (16) y Totte Alonso (2). Entrenador: Francis Tomé.

CLUB BALONCESTO MORÓN: Diogo Brito (11), Pablo Marín (17), Bertrand Awana (10), Myron Hagins (11) y Luis Parejo (10). También jugaron: Sergio Cecilia (4), Álvaro Herrera (2), Aílton López (2) y Antonio Burgos (11).Entrenador: Eloy Ramírez.

Parciales: 17-15 / 19-21 (36-36) / 22-26 (58-62) / 16-16 (74-78)